La adicción a Internet
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Las personas que no satisfacían
tres o más de estos criterios durante un período de 12 meses fueron
clasificados como usuarios no dependientes. De los usuarios activos
de Internet que se ofrecieron voluntariamente para el estudio, 396 (239
hombres y 157 mujeres) fueron clasificados como usuarios
dependientes, y 100 (54 mujeres y 46 hombres) fueron clasificados como usuarios no dependientes.
Aquellos
clasificados como usuarios dependientes de Internet, "mostraban
patrones de comportamiento significativamente adictivos.
También descubrimos que el uso de Internet puede interrumpir
definitivamente su vida académica, social, financiera y ocupacional
de la misma manera que otras adicciones bien documentadas como el juego
patológico, trastornos de la alimentación y alcoholismo", explica la
doctora Young.
Aunque investigaciones anteriores encontraron que los hombres desarrollan
principalmente adicciones relacionadas con la tecnología, "nuestros resultados
mostraron que los participantes que más satisfacían estos criterios y
tenían más probabilidades de desarrollar una adicción a Internet eran
mujeres de mediana edad y desempleados de ambos sexos."
No obstante, pasar mucho tiempo
conectado a Internet no necesariamente indica la existencia de una
adicción. Muchas personas utilizan Internet en su trabajo, estudios,
para relacionarse con amigos, etc. durante horas sin que esto les suponga
problema alguno. En cambio, el adicto a Internet utiliza algo no
adictivo en sí mismo (como puede ser Internet, los video juegos o un
teléfono móvil) de una manera patológica que le crea problemas en su
funcionamiento diario y malestar emocional, pues lo utilizan como un
modo de escapar de sus problemas, de una realidad que no les gusta o
de emociones que consideran demasiado desagradables y no desean
sentir. Es decir, no es que Internet produzca adicción, sino que las
personas se vuelven adictas a algo, incluido Internet, como un modo
de escapar de una realidad que consideran desagradable o amenazante.
¿Qué puedes hacer si utilizas
Internet de una forma compulsiva?
Una vez que has reconocido que
tienes un problema en tu uso de Internet, lo primero que has de
hacer es tratar de descubrir qué es lo que te está llevando a
comportarte así. Analiza tu vida, tus relaciones, tu trabajo, a ti
mismo/a y pregúntate qué es lo que no te gusta, qué está faltando en
tu vida, que debería cambiar, qué necesitas. Dedica tiempo a este
análisis, escribe un diario, hazte preguntas y busca respuestas.
Sobre todo pregúntate de qué estás huyendo o qué te causa tanto
dolor que haces todo lo posible por no verlo.
Posiblemente este autoanálisis te
resulte muy doloroso, pues precisamente es de lo que estás huyendo.
Por eso, es muy importante estar dispuesto a soportar el dolor
emocional y convencerte de que vale la pena y estás dispuesto a
soportarlo por duro que parezca porque eso te aportará un gran
crecimiento personal (véase el artículo sobre
tolerancia a la frustración)
Después trata de pensar en todas
las soluciones posibles y en lo que puedes hacer para llevarlas a
cabo.
Si no puedes llevar a cabo este
análisis de ti y de tu vida, entonces busca la ayuda de un psicólogo
para hacer este trabajo juntos.