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Imaginación guiada: una forma de terapia

 

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Los efectos fisiológicos de la imaginación

 

La imaginación puede influir en la fisiología. Mediante ella, puedes inducir cambios en numerosas funciones de tu organismo que por lo general suelen ser inaccesibles a la influencia consciente.

 

Por ejemplo, si alguien te dice que levantes la mano, puedes hacerlo de inmediato si lo deseas. No obstante, si te dicen que aumentes los latidos de tu corazón no te será tan fácil hacerlo; al menos mientras no intervenga tu imaginación.

 

Trata ahora de imaginar, de la forma más realista posible, que te han encerrado en un pozo que se llena de agua cada vez más. En el techo del pozo hay una puerta cerrada que empiezas a golpear con desesperación, cada vez con más fuerza, con más rapidez, tratando de romper a toda costa para salvar tu vida. Probablemente, después de este ejercicio de imaginación guiada, hayas logrado aumentar tu frecuencia cardiaca. O bien, piensa en tu comida favorita (tal vez un dulce), e imagina cómo te lo comes con todo detalle, tratando de sentir su sabor, su textura, etc. No sería extraño que comenzaras a salivar. Sin embargo, seguramente no podrías salivar sólo con pensar "voy a salivar", sin recurrir a la imaginación.

 

Pero, ¿por qué puedes mover tu mano voluntariamente pero no puedes salivar o modificar tu frecuencia cardiaca a voluntad? Por que los músculos de tu mano están controlados por el sistema nervioso central (SNC), y la frecuencia cardiaca o salivación son respuestas controladas por el sistema nervioso autónomo (SNA). El SNA controla funciones fisiológicas que no están bajo el control consciente. Este sistema no responde ante pensamientos ordinarios como "¡Corazón, late más despacio!", pero sí ante la imaginación.

 

Si tu mente está llena de pensamientos e imágenes de peligro, tu cuerpo se preparará para afrontar ese peligro, iniciando una respuesta de estrés, un elevado nivel de activación y tensión. En cambio, si tu mente está llena de imágenes de paz y tranquilidad, enviará a tu cuerpo señales para que se relaje.

 

 

Los investigadores han demostrado como la imaginación puede afectar a la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea, el consumo de oxígeno, las ondas cerebrales, las características eléctricas de la piel, la motilidad y secreciones gastrointestinales, la excitación sexual, los niveles hormonales, los neurotransmisores o el sistema inmunitario. Pero el potencial terapéutico de la imaginación va mucho más allá de los simples efectos fisiológicos.

 

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