Imaginación guiada: una forma de terapia
Este artículo está basado en el libro
del doctor Martin L. Rossman, llamado Guided Imagery for Self-Healing.
Una imagen mental es una
representación de la experiencia o la fantasía; es uno de los modos
que tiene nuestra mente de codificar, almacenar y procesar la
información. La imaginación es el conjunto de imágenes mentales
creadas a partir de sueños, fantasías, recuerdos de experiencias,
planes, proyectos y posibilidades.

Es el lenguaje que utiliza el arte,
la ensoñación y la parte más profunda de nosotros mismos, de modo
que constituye una puerta de entrada a nuestro mundo interior; un
modo de observar nuestras propias ideas, sentimientos e
interpretaciones.
Pero es además mucho más que eso. La
imaginación constituye también un modo de transformación y
liberación de distorsiones dentro de un ámbito que puede dirigir o
afectar tu vida inconscientemente, así como influir en tu salud
tanto mental como física.
Por desgracia, vivimos en una
sociedad donde no se valora especialmente la imaginación. Por lo
general, en la mayor parte de los trabajos se espera de las personas
que hagan sus tareas mecánicamente, de los modos establecidos, no
que piensen de un modo creativo, ni que innoven, ni que usen su
imaginación. Se da énfasis a lo práctico, lo lógico, lo tangible,
sin darnos cuenta de que la imaginación es una parte fundamental e
indispensable de nosotros.
La imaginación nos ayuda a resolver
problemas, a encontrar soluciones donde parece no haberlas, a
cambiar, a transformarnos. El ser humano se ha valido de su
imaginación para encontrar aplicaciones útiles de los
descubrimientos científicos, construir edificios, cultivar las
cosechas, acabar con las guerras (o empezarlas), comunicarse en
amplias distancias, entre una lista interminable de cosas. Sin la
imaginación, el ser humano no avanzaría jamás, como si el tiempo se
hubiera detenido.
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