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Psicología / Artículos


BTF: baja tolerancia a la frustración

Por Ana Muñoz

 

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¿Cómo son las personas que saben tolerar la frustración?

 

Para ellas la vida es más agradable, más fácil y con menos estrés, son capaces de convertir los problemas en nuevas oportunidades, tienen más probabilidades de resolverlos porque no reaccionan ante ellos con tanta intensidad ni intentan escapar para no sentir, aceptan con más facilidad el dolor, el sufrimiento, la incomodidad, el fracaso, etc., y no dejan que estas cosas les perturben excesivamente. Son aquellos que practican el viejo refrán de “al mal tiempo buena cara”.


De hecho, una de las características principales para el liderazgo es una alta tolerancia a la frustración. Saber responder adecuadamente ante los imprevistos, las interrupciones, los contratiempos, etc. y mantener la calma en estas situaciones es lo que permite pensar con claridad y, por tanto, encontrar las soluciones apropiadas, en vez de huir, lamentarse, armar un escándalo o intentar hacer desaparecer el problema como sea para no sentir, como haría alguien que no es capaz de tolerar dichos inconvenientes.

 

Superar la BTF: ¿Qué puedes hacer para aumenta tu tolerancia a la frustración?

 

1. El primer paso es ser consciente de ella. Analiza cómo son tus reacciones y qué piensas cuando sucede algo que te molesta, no consigues lo que quieres, las cosas no salen como deseas, los demás no hacen lo que esperas de ellos, etc.


2. Distingue entre deseos y necesidades. Si reaccionas de forma demasiado intensa ante las frustraciones, piensa que estás reaccionando como si tus deseos fuesen necesidades orgánicas que necesitan satisfacción y alivio inmediato, lo cual es erróneo y exagerado. Todo el mundo desea que las cosas les salgan bien, no cometer errores, tener una vida fácil, ser felices, ser correspondido por quienes aman, etc. Si ves todo esto como simples deseos que pueden cumplirse o no, sabrás manejar mejor las inevitables situaciones en las que eso no suceda. En cambio, si los consideras como necesidades que debes y exiges satisfacer o que se te satisfagan de inmediato, puedes tener muchos problemas. Imagina, por ejemplo cómo reaccionarán dos personas con alta y baja tolerancia a la frustración ante el rechazo de la persona que aman.

Posiblemente, en el primer caso nos encontraremos con alguien que piense: “me ha dolido bastante pero así es la vida y hay que seguir adelante”, mientras que en el segundo caso nos encontraremos con alguien que piensa: “eso es algo que no voy a tolerar bajo ningún concepto y haré lo que haga falta para que no suceda”. Recuerda que una necesidad es respirar, alimentarse, tener con qué vestirse, etc. De este modo sabrás distinguir lo que de verdad necesitas de lo que no.

 

 

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