Propuesta de
valoración psicológica forense de la veracidad del testimonio de
víctimas de abuso sexual infantil
Autores: Juan José Cañas Serrano.
Psicólogo. Universidad Nacional de Colombia Perito Instituto Nacional
de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Edna Patricia Camargo. Psicóloga. Universidad Antonio Nariño Docente Universidad Autónoma de
Bucaramanga
Todo proceso judicial tiene como objetivo la búsqueda de la verdad,
lo que conlleva, en muchos casos, reconstruir los hechos a través de
los testimonios. Cuando se habla de éstos, necesariamente hay que
contar con su posible distorsión, problema crucial para la
Administración de Justicia.
Es usual que los jueces les soliciten a los psicólogos forenses
ayuda para determinar la credibilidad de las versiones del
sindicado, la víctima y los testigos. Para realizar esta tarea en
forma idónea se requiere tener máxima claridad respecto a las
características que diferencian las declaraciones falsas de las
verdaderas. Es innegable la relevancia legal de este enfoque, ofrece
la posibilidad de contar con un instrumento de medida que pueda
evaluar en forma empírica y objetiva la veracidad de una
declaración, sin tener que contar con la presencia del declarante.
Existe un interés creciente por la veracidad de las denuncias en los
casos de abuso sexual infantil, ello obedece, en esencia, a dos
circunstancias: 1. La gravedad de las consecuencias derivadas de la
existencia de este tipo de delitos, desde las perspectivas
psicológica y social. 2. El incremento, en los últimos años, de las
denuncias falsas (Torres, 1995). Hay que señalar que la evaluación
de la veracidad del testimonio en menores víctimas de abuso sexual
constituye un auténtico reto en la práctica clínico-forense, es una
intervención psicológica de alto nivel.
Pareciera adecuado, antes de continuar, diferenciar los términos
credibilidad y veracidad de los testimonios. Una versión resulta
creíble cuando los comportamientos, los sentimientos, las creencias
del menor son consonantes con la narración. La validez entraña un
nivel de exigencia mayor, un testimonio es válido o veraz sólo
cuando la narración constituye una representación correcta de lo
ocurrido, corresponde a lo sucedido (Echeburrúa y Guerricaechevarría,
2000).
En el Abuso Sexual Infantil (ASI), una vez que se produce la
denuncia existen, respecto al sindicado, al margen de que haya cometido
o no la falta que se le imputa, dos posibilidades; que sea declarado
culpable o inocente. Si habiendo cometido la falta es declarado
culpable o si no cometiéndola es declarado inocente se habrá
administrado, en forma correcta, justicia. El problema se presenta
cuando no habiendo cometido la falta es declarado culpable o cuando
cometiéndola es declarado inocente; se configuran respecto a estas
dos situaciones dos importantes errores de decisión, los
falsos-culpables y los falsos-inocentes.
En el primer caso se
sanciona injustamente a un inocente y en el segundo se deja sin
sanción a quien ha cometido una falta. Contribuir, a través de
peritajes objetivos e imparciales, a minimizar estos errores
constituye una meta de la psicología forense.
Página siguiente