¿Quieres ser una
persona encantadora?
Los más coquetos son
los que mejor pueden enseñarte
En la enciclopedia, flirteo o coqueteo significa tratar de agradar y
atraer a alguien por pura vanidad, valiéndose de métodos estudiados.
Se trata, además, de una palabra con una gran cantidad de sinónimos:
tontear, provocar, enamorar, presumir, enredar, jugar, galantear,
quillotrar, atraer, cortejar.
¿Se trata sólo
vanidad?
Probablemente la enciclopedia se queda muy lejos de la esencia
principal de este complejo término. El coqueteo es algo que va más
allá de la pura vanidad y entra de lleno en el entramado y
fascinante mundo de las relaciones interpersonales, convirtiéndose
en un aspecto muy importante de ellas. Una rápida sucesión de
señales se intercambia, un juego sutil relaja el ambiente y le da un
aire de diversión y ausencia de seriedad. El o la coqueta quiere
agradar a la persona que tiene delante y gustarle, desea que le
quieran y le admiren, pero en su intento de agradar también se
convierte en una persona encantadora, que se comporta con amabilidad
exquisita y te hace ver lo maravillosa persona que eres. Nada mejor
que una persona así para disparar por los aires nuestra autoestima.
Dos tipos de flirteo.
Generalmente cuando se habla de coquetear o flirtear, la mayoría de
la gente piensa en ese tipo de coqueteo con connotaciones sexuales.
Sin embargo, no tiene por qué ser necesariamente así. Si nos
centramos en su definición: deseo de agradar o atraer, vemos que nos
deja un amplio margen de comportamiento.
A veces, Alicia
sonríe y saluda a todo el mundo mientras camina por la playa
Alicia es una comunicadora nata. Entabla conversaciones con
extraños, le encanta conocer gente nueva y, sin lugar a dudas, es
toda una coqueta. Para ella el coqueteo consiste en expresar
libremente todo lo que piensa o siente de aquello que le agrada en
determinadas personas, de forma que es capaz de decirle a alguien
por la calle que le gusta su pelo o que lleva una corbata muy
bonita. La respuesta suele ser siempre una sonrisa y afirma que
nunca ha recibido un rechazo de los demás porque sienten que lo que
les dice es sincero.
Por supuesto, esto la convierte en una gran
seductora que agrada por igual a hombres y mujeres y encuentra
amistades donde quiera que vaya del modo más simple que podamos
imaginar; le basta con un: "¡vaya,
tienes el coche que a mí me
gusta!".
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