Servicios
 
Enlaces


Psicología / Artículos


Ansiedad ante los exámenes

 

Página 2

 

2. Cambia tu actitud ante los exámenes

 

-No consideres un examen como una prueba de tu valor personal. Sólo es un modo de evaluar lo que has aprendido y estudiado. Suspender un examen no te convierte en un fracaso. Si suspendes en una ocasión, puedes aprobar en la siguiente oportunidad. Sé realista y no conviertas en tragedia lo que no lo es.
 
-Utiliza tus fracasos para aprender de ellos, de modo que puedas hacerlo mejor la próxima vez. Pregúntate: ¿por qué he suspendido este examen? Los motivos pueden ser diversos.

 

A veces puede ser que no hayas estudiado lo suficiente, pero también puede ser que no hayas estudiado del modo apropiado para el tipo de examen que tienes que responder. No es lo mismo un examen tipo test, que un examen de preguntas abiertas, o un examen oral. La preparación será diferente para cada tipo de examen. A veces puede deberse a que no has entendido bien algunas cosas (en cuyo caso puedes recurrir al profesor u otra persona que te ayude con lo que no entiendas), o puede ocurrir que tus apuntes no sean buenos (en cuyo caso deberías recurrir a los libros), o bien la ansiedad que sientes te paraliza y te impide pensar correctamente. Sean cuales sean los motivos, si los conoces podrás buscar soluciones más fácilmente.

-No te castigues por suspender ni te hagas auto-reproches o te insultes. Por el contrario piensa: "bueno, me habría gustado aprobar, pero he suspendido, así están las cosas. No voy a castigarme por ello porque con eso no consigo nada. Lo que voy a hacer es analizar los motivos de este suspenso y tratar de ponerles remedio para hacerlo mejor la próxima vez".