Servicios
 
Enlaces


Psicología / Artículos


El estrés: cómo afecta a nuestro cuerpo

 

Página 5

 

Susceptibilidad a infecciones 

 

El estrés crónico disminuye la respuesta inmunitaria y aumenta la predisposición a padecer infecciones. Una vez que la infección aparece, el estrés puede exacerbar los síntomas. Las personas con VIH o el virus del herpes pueden ser más susceptibles a la activación de estos virus tras la exposición a un acontecimiento estresante. Las personas con VIH que tienen altos niveles de estrés desarrollan el SIDA con más rapidez que las personas con VIH pero con menores niveles de estrés. Estudios realizados indican que los acontecimientos estresantes más relacionados con la aparición de infecciones son los conflictos interpersonales, como los problemas de pareja o laborales. 

 

Cáncer 

 

Dado que el sistema inmunitario es capaz de destruir las células cancerígenas, si dicho sistema no funciona correctamente o está inhibido debido al estrés, la probabilidad de que el cáncer se desarrolle es mayor. De hecho, la psicoterapia puede servir de ayuda para superar el cáncer, al enseñar a las personas a afrontar mejor el estrés.

 

Problemas gastrointestinales 

 

El estrés puede afectar al aparato digestivo, produciendo síntomas como diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, acidez estomacal e hinchazón, así como enfermedades como el síndrome del intestino irritable, úlcera péptica o enfermedad inflamatoria del intestino. Los expertos estiman que el estrés tiene un papel importante en el 30-60% de los casos de úlcera péptica, aunque la úlcera esté causada, por ejemplo, por el uso de fármacos como aspirinas o ibuprofeno. El estrés puede ser el responsable de que la úlcera se mantenga en el tiempo. 

 

Obesidad 

 

Con frecuencia, la obesidad está relacionada con el estrés. Algunas personas recurren a la comida como un modo de reducir el estrés. No obstante, la ganancia de peso puede tener lugar incluso con una dieta adecuada en personas expuestas a estrés. Sobre todo suele aumentar la grasa a nivel abdominal debido a la liberación de cortisol, una de las principales hormonas del estrés.
  
Por el contrario, algunas personas pierden peso debido al estrés. En casos raros, el estrés puede desencadenar una hiperactividad de la glándula tiroides, que estimula el apetito pero hace que el cuerpo queme las calorías con mayor rapidez.