Sección de psicología
 

El estrés: cómo afecta a nuestro cuerpo

 

 

Página principal: psicología y medicina

 

Psicología: artículos

 

Psicosomática

 

Medicina y terapias  alternativas

 

Publica tu artículo

 

 

 

      Página 1
 
Página 3

 

Estrés crónico.
 
   Es el estrés que se produce cuando una persona se encuentra durante mucho tiempo en una situación estresante, como una familia disfuncional, violencia doméstica, situación de pobreza, o verse atrapado en un trabajo que la persona desprecia. Es también el estrés producido en conflictos nacionales o internacionales de larga duración, como los conflictos armados duraderos.
 
   El estrés crónico se produce cuando una persona no encuentra el modo de salir de una situación desagradable; es el estrés de las demandas y presiones de una situación que parece no acabar nunca. Sin esperanza, estas personas dejan de buscar soluciones y se rinden.
 
   A veces el estrés crónico procede de acontecimientos traumáticos sucedidos en la infancia que una persona arrastra sin resolver hasta la edad adulta. Se debe a que se ha creado una visión del mundo que causa un estrés continuado, como percibir el mundo como un lugar altamente amenazante, ver a los demás como hostiles y traidores, pretender ser perfecto en todo momento, no bajar jamás la guardia para protegerse de posibles agresiones, necesitar controlarlo absolutamente todo en todo momento, etc.
 
  Lo peor del estrés crónico es que la gente se acostumbra a él y se olvida de que está en una situación dañina. A veces, se han acostumbrado de tal forma que lo encuentran familiar y se sienten desconcertados en una situación no estresante.
 
   Pero el estrés crónico puede llevar al suicido, desencadenar violencia, ataques cardíacos y puede que incluso cáncer. Los recursos físicos y psicológicos se agotan y esta persona se viene abajo.
 
Cómo afecta el estrés al cuerpo
 
   El suceso estresante es algo que se percibe como una amenaza, y nuestro cuerpo está biológicamente preparado para responder a las amenazas mediante la respuesta de lucha/huída. Para prepararnos para la lucha o la huida, nuestro cuerpo segrega una serie de hormonas, llamadas las hormonas del estrés, que provocan una serie de cambios fisiológicos en nuestro cuerpo para facilitar dicha respuesta. Estos cambios son los siguientes:
 
1. Respuesta del sistema músculo-esquelético, con tensión muscular que permita la lucha o huida.
 
2. Respuesta del sistema cardiorespiratorio: el corazón late más deprisa, llevando más sangre al cerebro y los músculos (el flujo sanguíneo puede aumentar hasta un 400 %); la respiración se acelera.
 
3. Respuesta del aparato digestivo. La digestión se detiene para no utilizar la energía que se necesita en otro lugar del cuerpo, como los músculos. Se produce una activación de las contracciones del colon y el recto. Las contracciones y secreciones del estómago y duodeno se ven inhibidas si la emoción que se siente es miedo, y se activan si la emoción es ira.
 

4. Inhibición del sistema inmunitario debido a la tendencia a suspender actividades para utilizar la máxima energía posible en la lucha o huida. La hormona del estrés llamada cortisol es la responsable de esta inhibición del sistema inmunitario.

 

 

Todo esto puede favorecer una respuesta apropiada ante una amenaza, pero si dura demasiado o es excesivamente frecuente, acabará creando problemas físicos, entre ellos los siguientes:

  • Dolores de cabeza por tensión muscular, dolor de espalda, hombros y cuello, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia.
  • Hipertensión, problemas cardíacos, migrañas.
  • Colitis, úlceras, dolor abdominal, enfermedad de Crohn, síndrome del intestino irritable, diarrea, estreñimiento, pérdida de apetito y sensación de plenitud.
  • La disfunción del sistema inmunitario puede dar lugar a infecciones y jugar un papel en el asma, alergias, y otras enfermedades respiratorias, artritis reumatoide, lupus, cáncer, etc.

Página siguiente

 

Psicoterapia virtual

 

Tratamiento con flores de Bach

 

Test

 

Libro electrónico de autoayuda

 

Cursos de autoayuda

 


 

 

 

Copyright © 2005  Cepvi.com. Reservados todos los derechos.

Información sobre copyright