Afrontar la muerte de un ser
querido
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Vivir con el dolor
Hacer frente a la muerte es muy
importante para tu salud mental. Es natural experimentar pena cuando
una persona amada muere. Lo mejor que puedes hacer es permitirte
sentir ese dolor todas las veces que sea necesario. Hay muchas
maneras de afrontar el dolor eficazmente.
Busca a personas que se preocupan
por ti. Busca familiares y amigos que pueden entender tus
sentimientos de pérdida. Únete a grupos de ayuda con otras personas
que estén experimentando pérdidas similares.
Expresa tus
sentimientos. Dile a otros cómo te estás sintiendo; eso te ayudará a
trabajar en el proceso del duelo.
Cuida tu salud. Mantén el contacto
habitual con tu médico y asegúrate de comer bien y descansar todo lo
necesario. Sé consciente del peligro de desarrollar una dependencia de
fármacos o alcohol para intentar superar el dolor.
Acepta que la vida es para los
vivos. Es duro comenzar a vivir otra vez en el presente y no
detenerse en el pasado pero es importante intentarlo.
Pospón los cambios importantes
en
tu vida. Intenta no realizar ningún cambio
importante, como mudarte a otra casa, empezar otra relación, o
tener otro hijo. Debes darte tiempo para adaptarte a tu pérdida y no
tomar decisiones que supongan una huida y te impidan llevar a cabo
el proceso normal de duelo, pues sólo lograrás tener temas
pendientes y sin superar que te impedirán tener éxito en dichos
cambios.
Sé
paciente. Puede llevar meses o incluso años superar una pérdida
importante y aceptar tu nueva vida sin esa persona.
Busca ayuda. Si el proceso de
duelo se prolonga demasiado o te resulta muy difícil de soportar,
busca la ayuda de un psicólogo para trabajar juntos en el dolor. Ten
presente que el objetivo no es que olvides a esa persona sino que
aprendas a recordarla, revivir los buenos momentos y experimentar el
amor que sentiste (y que puedes seguir sintiendo toda tu vida) sin
que eso te cause un sufrimiento intenso o una depresión.
No olvides que estas emociones tan
dolorosas e intensas que ahora parece que no terminarán nunca, se
acaban transformando y que tú puedes contribuir a transformarlas
cuando te sientas preparado. Tal vez nunca dejes de echar de menos a
esa persona y su recuerdo forme parte de ti para siempre, pero poco
a poco puedes hacer que deje de ser un recuerdo desgarrador para
convertirse en un recuerdo en el que predomine más el amor que
sentiste hacia esa persona y lo que te aportó, que el dolor de su
pérdida.
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