Afrontar la muerte de un ser
querido
Página 1
Página 2
Síntomas físicos y reacciones
emocionales
Muchas personas dicen sentir síntomas físicos que acompañan
a la aflicción. Dolor de
estómago, pérdida de apetito, trastornos intestinales, problemas de sueño y
pérdida de energía son síntomas
comunes tras la muerte del ser querido. De todos los acontecimientos
estresantes de la vida, el duelo
puede poner a prueba seriamente tus sistemas naturales de defensa. Las
enfermedades existentes pueden empeorarse o pueden aparecer otras
nuevas.
También pueden darse profundas reacciones emocionales. Estas reacciones incluyen ataques de ansiedad, fatiga
crónica, depresión y pensamientos de suicidio. Una obsesión con
la persona fallecida es también una reacción común ante la muerte.
Afrontar la pérdida
Afrontar una pérdida es siempre
difícil. Tus reacciones se ven influenciadas por las circunstancias
de la muerte, particularmente cuando es repentina o accidental, así
como por tu relación con la persona
fallecida.
La muerte de un niño despierta una
sensación abrumadora de
injusticia; por el potencial perdido, los sueños incumplidos y el
sufrimiento sin sentido. Los padres pueden sentirse responsables de la
muerte del niño, no importa lo irracional que esto pueda parecer.
También pueden tener la sensación de que han perdido una parte vital
de su propia identidad.
La muerte de un esposo o
pareja es muy traumática.
Además del choque emocional severo, la muerte puede causar una
crisis financiera potencial si el esposo era la fuente principal de
ingresos familiares. La muerte puede hacer necesario que se realicen ajustes
sociales importantes y el esposo superviviente ha de ejercer la
paternidad en solitario, ajustarse a una vida sin pareja y tal vez
volver a trabajar si antes no lo hacía.
Los ancianos pueden ser especialmente vulnerables cuando pierden
a su esposo porque significa perder toda una vida de experiencias
compartidas. Además, la sensación de soledad puede intensificarse por la muerte de amigos cercanos.
Una pérdida debida al
suicidio puede estar entre las pérdidas más difíciles de sobrellevar.
Los supervivientes pueden quedarse con una enorme carga de culpabilidad, ira y vergüenza e incluso pueden sentirse responsables de la muerte.
Es particularmente beneficioso y recomendable buscar asesoramiento
psicológico durante las primeras semanas después del suicidio.
Página siguiente