Disociación y
trastornos disociativos
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El trastorno de identidad
disociativo (conocido anteriormente como trastornos de
personalidad múltiple) es la manifestación más severa y más
crónica de la disociación, caracterizado por la presencia de dos o
más estados de personalidad o identidades diferentes que,
recurrentemente, toman el control del comportamiento del individuo,
acompañado por una incapacidad para recordar información personal
importante que es demasiado amplia para ser explicada por el olvido
ordinario. Ahora se sabe que estos estados disociados no son
personalidades totalmente formadas, sino más bien representan un
sentido de la identidad fragmentado. La amnesia asociada típicamente
a este trastorno es asimétrica, es decir, las diferentes
personalidades recuerdan aspectos diferentes de la información
autobiográfica. Suele haber una personalidad principal que se
identifica con el nombre verdadero del cliente. Por lo general,
la personalidad principal no está enterada de la presencia de las
demás. Las diferentes personalidades pueden jugar papeles distintos
al hacer frente a áreas problemáticas. Suelen aparecer un promedio
de 2 a 4 identidades en el diagnóstico, con un promedio de 13 a 15
personalidades que emergen durante el curso del tratamiento (Coons,
Bowman y Milstein, 1988; Maldonado et al., 2002). Los
acontecimientos ambientales suelen desencadenar el cambio repentino
de una personalidad a otra.
Trastorno disociativo no
especificado. Incluye los trastornos disociativos que no
satisfacen totalmente los criterios diagnósticos para ninguno
de los trastornos mencionados. En la práctica clínica, éste parece
ser el diagnóstico más habitual.
Prevalencia de los trastornos
disociativos
Algunos estudios indican que la
disociación ocurre en un 2-3 % de la población en general. Otros
estudios han estimado un índice de prevalencia del 10% para todos
los trastornos disociativos (Loewenstein, 1994). La disociación
puede darse en formas agudas o crónicas. Inmediatamente después de
un trauma severo, la incidencia de fenómenos disociativos es
bastante alta. Aproximadamente el 73 % de las personas expuestas a
un incidente traumático experimentarán estados disociativos durante
el incidente o durante las horas, días o semanas posteriores. Sin
embargo, para la mayoría de las personas estas experiencias
desaparecerán por sí mismas en algunas semanas.
- Amnesia disociativa: no se
conoce la prevalencia exacta.
- Fuga disociativa:0,2 % de la
población general. Esta prevalencia se considera más alta
durante periodos de estrés extremo.
- Trastorno de identidad
disociativo. Entre el 0,1 y el 1 %. En pacientes psiquiátricos
la prevalencia oscila entre el 5 y el 10 %
- Trastorno de
despersonalización. No se conoce la prevalencia exacta pero
algunos investigadores lo consideran el tercer trastorno
psicológico más frecuente después de la depresión y la ansiedad.