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Disciplina: cómo educar a los hijos

 

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Cómo implantar la disciplina

 

1. Explica a tus hijos lo que esperas de ellos con frases simples: "Por favor, guarda tus juguetes en la caja ahora". Sobre todo los niños más pequeños necesitan que les digas no sólo lo que ha de hacer, sino cómo ha de hacerlo. Es decir, si le dices "Ve a pedirle agua al camarero", es posible que no sepa como se hace eso, de modo que has de especificar cómo: "Acércate al camarero y dile: ¿me da un vaso de agua, por favor?"

 

2. Haz advertencias sin amenazar. En vez de decir: "Si no ordenas tus juguetes, no saldrás a la calle a jugar", dile: "Cuando ordenes tus juguetes podrás salir a la calle a jugar". En el primer caso, el modo de plantearlo es una amenaza de castigo, mientras que en el segundo caso, se plantea en términos de recompensa por su buen comportamiento.

 

3. Dile lo que tiene que hacer en vez de decirle lo que no tiene que hacer. Dile: "Por favor, habla un poco más bajo", en vez de decirle: "¡Deja de gritar!

 

4. Lleva a cabo los elogios o recompensas por portarse bien y las consecuencias de desobedecer. Por ejemplo, al terminar de ordenar los juguetes deja que salga a jugar, tal y como has prometido. Si no los ordena y pretende salir a jugar dile: "Antes de poder ir a jugar tienes que ordenar los juguetes".

 

Qué hacer ante un mal comportamiento

 

Debe evitarse todo tipo de castigo físico, incluidos los azotes, pues aunque puedan resultar útiles a corto plazo, tendrán un efecto negativo a largo plazo, tal y como hemos comentado más arriba. Además, enseña a los niños a usar la violencia para resolver sus problemas en sus relaciones con otras personas, de modo que pueden llegar a recurrir a la agresión al relacionarse con otros niños o con sus hermanos.

 

 

Además, la violencia les enseña que aquellos a quienes quiere y que le quieren tienen derecho a dañarlos físicamente. Del mismo modo que los adultos consideraríamos inaceptable y humillante que alguien nos diera un bofetón, también ha de ser considerado inaceptable y humillante dar un bofetón o azote a un niño.

 

En lugar de la violencia, puedes usar las siguientes tácticas:

 

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