¿Cuidas bien de ti mismo?
A veces, las personas están tan
centradas en su mundo exterior (el trabajo, los estudios, las
responsabilidades y obligaciones, el cuidado de otros, etc.) que
apenas tienen tiempo para plantearse si están cuidando bien de sí
mismas.
A veces pueden bastar algunos
pequeños cambios en el estilo de vida para hacerlo más saludable, lo
cual, a su vez nos permitirá tener más fuerzas para llevar el ritmo,
a veces demasiado intenso, de nuestra vida diaria.
Evalúate a ti mismo
Si quieres empezar a cuidarte mejor,
primero has de conocer en qué áreas de tu vida no lo estás haciendo
bien. Para ello, hazte preguntas como las siguientes:
¿Me siento deprimido, cansado,
insatisfecho, triste?
¿Me siento estresado, irritable,
sobrecargado?
¿Estoy durmiendo bien y las horas
necesarias?
¿Me estoy alimentando de un modo sano
y en horarios adecuados?
¿Dedico un tiempo apropiado al
ejercicio?
¿Tengo una vida social satisfactoria?
¿Dedico tiempo al ocio y a relajarme?
La respuesta a estas preguntas te
ayudarán a crear un plan de acción para introducir algunos cambios
en tu vida.
Diviértete

A veces, las personas están tan
enfrascadas en el trabajo y las responsabilidades que se olvidan de
lo importante que es dedicar tiempo al ocio y la diversión. De
hecho, las personas que se conceden a sí mismas placeres o
caprichos, son más capaces de superar una enfermedad grave que las
que no lo hacen.
Busca actividades que te resulten
placenteras, agradables, divertidas o relajantes, actividades que te
hagan disfrutar. Esos ratos de ocio te servirán para reponer
fuerzas, te darán energía para seguir adelante con el trabajo y las
obligaciones, te pondrán de mejor humor y darán a tu vida un sentido
más amplio. Por este motivo, son tan importantes para la salud como
comer bien o hacer ejercicio.
Página siguiente