La confianza en uno mismo: cómo conseguirla
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La persona con falta de confianza
confía más en los demás que en sí misma, no lleva a cabo nuevos
proyectos o tareas porque no se considera capaz de hacerlos y evita
las situaciones que la obligan a competir con otros. Piensa que no
es lo bastante inteligente, lo bastante competente, lo bastante
atractiva, lo bastante interesante para los demás, lo bastante
fuerte, etc.
La falta de confianza hace que las
personas pierdan oportunidades de progresar en sus trabajos, de
aprender cosas nuevas o de relacionarse con los demás, pues su miedo
a no saber hacerlo bien, a no ser capaz, o a fracasar se lo impide.
Los sentimientos de inferioridad de
estas personas minan su capacidad para llevar vidas satisfactorias e
independientes. La confianza en nosotros mismos determina si somos
capaces de valorar adecuadamente las oportunidades que la vida nos
presenta y ejercer nuestro derecho a ir a por ellas y usarlas en
nuestro favor.
Cuando una persona se siente
inferior, débil o con falta de capacidad para emprender una
determinada tarea o relacionarse con ciertas personas, está llena de
miedo al fracaso, lo cual es también un miedo a acontecimientos
futuros imaginados, miedo a todas las cosas "terribles" que podrían
pasar debido a su supuesta torpeza, falta de habilidad o fracaso. No
es extraño, pues, que estas personas estén constantemente llenas de
ansiedad.
La falta de confianza no es una
característica que esté presente en todos los aspectos de la vida de
una persona, sino que puede darse sólo en ciertas áreas pero no en
otras. Por ejemplo, puedes tener una gran confianza en tus
habilidades profesionales, pero faltarte confianza en tus relaciones
con los demás, o al revés.
No es raro que las personas con falta
de confianza en sí mismas tengan problemas en la columna vertebral.
La creencia de que somos inferiores o incapaces de hacer algo nos
impide adoptar una postura erguida.
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