Cómo elevar la autoestima
Autor: Josep Planas
Reixach, psicólogo, josep@psicocat.com
Concepto e importancia de la autoestima
. Gozar de una buena autoestima es básicamente tener una sensación
de llevarnos bien con nosotros mismos, de querernos, de valía
personal, de confianza ante nuestra capacidad para afrontar los
desafíos de la vida y de creernos también merecedores de disfrutar
de las cosas buenas que ésta nos ofrece.
. La autoestima es importante porque tiene que ver con aspectos
esenciales de nuestra existencia, tales como la manera en que nos
relacionamos con los demás, la profesión y la pareja que escogemos y
el grado de paz y armonía interior que alcanzamos.
. Así, por ejemplo, en el tema del amor, si no nos queremos a
nosotros mismos, nuestra inseguridad nos hará también desconfiar de
que los demás puedan querernos y, como consecuencia de ello,
podremos provocar involuntariamente conflictos que terminen por
dañar o romper el vínculo con lo cual, finalmente, reforzaremos
nuestra creencia de no ser dignos de amor o no ser capaces de
alcanzarlo. Es como el pez que se muerde la cola. Por otro lado,
difícilmente vamos a poder querer a los demás si no nos queremos
nosotros: de todos es sabido que no se puede dar aquello que no se
tiene. A lo sumo, podremos hablar de dependencia, pero no de amor
auténtico. Además, con una baja autoestima es posible que en lugar
de buscar a personas apropiadas para nosotros, valorándolas por sus
cualidades y el grado de compatibilidad que tengamos con ellas,
tendamos simplemente a buscar personas que nos acepten, que no nos
rechacen.
En el tema del trabajo ocurrirán cosas parecidas. Guiados
por el miedo más que por la ilusión, por la inseguridad más que por
la confianza, por el afán de seguridad más que por el riesgo
creativo, lógicamente actuaremos por debajo de nuestras
posibilidades e incluso nos sabotearemos posibles éxitos.
Finalmente, ¿cómo podemos alcanzar paz y equilibrio interno si nos
machacamos a menudo con pensamientos negativos sobre nosotros
mismos, si no nos aceptamos mínimamente, si nos llevamos “a matar”
con nuestro propio yo?
Página
siguiente