Asertividad: Cómo
hacer valer tus derechos
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Los efectos del comportamiento
pasivo pueden ser los siguientes:
1. No consigues lo que deseas. Si
no le decimos a los demás lo que queremos, es muy probable que no lo
obtengamos. Esto da lugar a infelicidad e insatisfacción.
2. Obtienes menos respeto de los
demás. Si dejamos que los demás nos traten como felpudos, hay muchas
probabilidades de que lo hagan, o de que acabemos con personas
egoístas que se aprovecharán de nosotros. Las personas suelen
respetar más a aquellos que hacen valer sus derechos, deseos y
opiniones.
3. Reduce el estrés a corto plazo,
pues es más fácil dejar que los demás se salgan con la suya que
oponerse a ellos cuando su comportamiento es abusivo o injusto. De
este modo evitamos conflictos. Pero el precio que hay que pagar es
demasiado alto y no merece la pena.
Respuesta asertiva
La respuesta asertiva pretende
encontrar la mejor solución para todos y tiene en cuenta tanto los
propios derechos como los de los demás.
1. La asertividad hace que aumente
la probabilidad de satisfacer nuestras necesidades. Si somos capaces
de decirle a otra persona lo que queremos sin mostrarnos agresivos u
hostiles, tendremos más posibilidades de que coopere y se muestre
dispuesta a negociar. De este modo, es más probable que logremos un
cambio en la conducta que consideramos indeseable de la otra persona.
2. Independientemente de que se
consiga o no producir un cambio en la otra persona, sabremos que
hemos actuado adecuadamente, en lugar de someternos pasivamente a
las demandas del otro.
3. La asertividad nos permite
tener el control. Podemos decidir por nosotros mismos qué deseamos
hacer y luego buscar las oportunidades para lograrlo.
4. La asertividad aumenta la
autoestima y la confianza en uno mismo. Conforme aprendemos a tener
el control y ver que logramos lo que deseamos, nuestra autoestima
aumenta.
5. La asertividad nos ayuda a
tener más confianza en los demás, porque ayuda a otros a exponer
también sus deseos y necesidades. La persona asertiva no sólo expone
su opiniones y deseos, sino que está interesada en conocer los de
los demás. Al ser francos y honestos con los demás, les animamos a
serlo también con nosotros.
6. Las persona asertivas tienen
más amistades. Al tratar a las personas de un modo más justo,
confían más en nosotros, nos aprecian más y desean pasar más tiempo
con nosotros. Hacemos amistades que realmente nos respetan, en vez
de falsas amistades que sólo desean aprovecharse de nosotros o que
nos temen.
7. Reduce el estrés. Al tener un
mayor control, la persona asertiva se siente menos estresada. No
tiene que preocuparse por la posibilidad de hacer cosas que no
desea, pues sabe negarse cuando lo considera necesario. Tampoco
tiene que preocuparse por controlar y mantener el control de otras
personas. Esto las hace más libres.
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