Sección de psicología
 

Trastornos de la alimentación

 

E-mail

  

 

 

Página principal: psicología y medicina

 

Psicología: artículos

 

Psicosomática

 

Medicina y terapias  alternativas

 

Publica tu artículo

 

 

 

Página 1

Página 3

 

Pero este control deseado no siempre se consigue. A veces el hambre puede más y sumada a un acontecimiento que inhiba sus rígidos controles puede llevarla a un atracón (anorexia bulímica). Estos acontecimientos pueden ser, por ejemplo,  la ingesta de alcohol o sucesos que dan lugar a sentimientos de ansiedad o depresión. De hecho, cualquier persona privada involuntariamente de comida durante un tiempo, tendría muchas probabilidades de darse una atracón una vez que vuelve a tener comida a su disposición. Del mismo modo, la mayoría de las persona bulímicas comienzan a atracarse después de un periodo de dieta restrictiva y pérdida de peso, cuando el cuerpo empieza a luchar con más fuerza por recuperar su peso normal. Por otro lado, los sentimientos de depresión o ansiedad (debido a un acontecimiento sucedido, por ejemplo, o por determinados pensamientos depresógenos) son percibidos como excesivamente desagradables y hay una tendencia a escapar de ellos. Una buena forma de hacerlo es a través del atracón. En cierto modo puede decirse que la dieta las mantiene en un estado constante de frustración y cuando aparece una nueva frustración que se suma a ella, sienten que ya no pueden más y sueltan las riendas por completo, produciéndose el descontrol que lleva al atracón. Sin embargo, el escape al malestar es solo momentáneo, pues tras el atracón aparece un gran sentimiento de culpa y fracaso que las puede llevar a provocarse el vómito.

   Entre las bulímicas también son frecuentes las conductas auto-lesivas, como hacerse cortes en la piel, quemaduras, pegarse a sí mismas, como un modo de transformar el malestar emocional en dolor físico, que consideran más fácil de soportar.

   Se pesan a diario o bien evitan pesarse por completo, utilizan otras prácticas de control de peso, como vómitos autoinducidos, laxantes, diuréticos u otros fármacos, hacen ejercicio de forma compulsiva. A medida que se van volviendo más obsesivas, su atención y su habilidad para manejar sentimientos y relaciones se bloquean, se van aislando de los demás y se van sintiendo emocionalmente vacías y deprimidas. Suelen evitar comer con los demás. Son reservadas, evasivas, no siempre sinceras.

   Los laxantes son utilizados en ocasiones porque creen que de este modo puede vaciar sus intestinos antes de que la comida sea absorbida. Sin embargo esta creencia es errónea, ya que los laxantes sólo actúan sobre la última porción del intestino, donde el material que se encuentra es todo de desecho y será eliminado de todos modos. 

Diferencias entre restrictivas y purgativas o bulímicas

   Las pacientes bulímicas de peso normal suelen tener mayor confianza en sus relaciones personales y tienden a reconocer que tienen problemas alimenticios más a menudo que las anoréxicas, quienes tienden a negar su enfermedad. Por otro lado, mientras que las restrictivas presentan un gran autocontrol, en las bulímicas sucede al contrario, presentando problemas en el control de los impulsos y siendo más frecuente entre ellas el abuso de alcohol o drogas, auto-mutilación, cleptomanía, intentos de suicidio, promiscuidad sexual  y labilidad en el estado de ánimo. La mayoría de las pacientes con síntomas purgativos suelen estar deprimidas. Las bulímicas tienen mayor tendencia a experimentar los sentimientos negativos abiertamente, como la furia, la envidia, la rivalidad, a veces en estallidos que se suprimen bruscamente o que van seguidos de sentimientos de vergüenza.

   Entre las características de personalidad que pueden hacer a una persona más vulnerable a la anorexia restrictiva se encuentran la baja auto-aceptación, el perfeccionismo, la tendencia a obsesionarse, el aislamiento social, el conformismo, exceso de autocontrol expresado a través de alta auto-disciplina y control de las emociones,  y una alta auto-trascendencia (es decir, personas espirituales, desinteresadas de sí mismas, poco pretenciosas, pacientes y no egoístas). Las bulímicas presentan mayor facilidad para relacionarse y mayor apertura a nuevas experiencias. En ellas, más que el perfeccionismo, predomina la baja tolerancia a la frustración, de modo que las frustraciones de la vida son percibidas como insoportables.

 

A veces esta baja tolerancia procede de una sensación de "haber soportado ya demasiado", como las burlas de compañeros, o el mismo dolor causado por su baja autoestima. Muchas personas con trastornos de la alimentación han sufrido abusos sexuales en su infancia.

Página siguiente

 

Psicoterapia virtual

 

Tratamiento con flores de Bach

 

Test

 

Libro electrónico de autoayuda

 

Cursos de autoayuda

 


 

 

Copyright © Cepvi.com. Ana Muñoz. Reservados todos los derechos.

Información sobre copyright