|
Cepvi.com Psicología, Medicina, Salud y Terapias alternativas |
|
|
|
|
Página 2
Los efectos negativos del cinismo y amargura
Los amargados tienden a tener
una actitud nihilista y a implicarse en conductas
autodestructivas en mayor medida que el resto de las
personas. Por ejemplo, fuman y beben más y tienen más
probabilidades de cometer suicidio. Dada su actitud amarga
hacia la vida, nada parece importar, incluyendo su propia
salud ("qué más da si me muero de cáncer de pulmón, a quién
le va a importar, a mí me da lo mismo vivir o morir").
Estas personas también tienen problemas cardíacos con mayor
frecuencia que otras personas. El cardiólogo Donald Haas de
New York's Mount Sinai Medical School encontró que las
personas suspicaces que padecen enfermedades cardiacas
tienen el doble de probabilidades de acabar gravemente
enfermos u hospitalizados que las personas con dolencias
cardiacas pero con una actitud más optimista. Según Hass,
los cínicos suelen estar menos dispuestos a seguir las
indicaciones del médico.
Las relaciones personales se ven también afectadas por esta
actitud. La persona amargada suele ser un aguafiestas, nada
le parece bien, nada parece importarle, nada le entusiasma y
ve errores y defectos en los demás continuamente. Críticas,
reproches, mal humor, negatividad, comentarios sarcásticos,
actitud gruñona... Las personas que se encuentran a su lado
pueden acabar hartándose de todo esto y alejarse de una
persona así. Este rechazo de los demás puede servir para
fomentar su amargura y pesimismo. Y la soledad (debido al
rechazo de los demás o a su propia retirada del mundo - o
ambas cosas-) puede ser el caldo de cultivo de la depresión.
Estas personas saben bien cómo exigir a los demás, pero no
están dispuestos a dar. Esto aleja a las personas que en un
principio estaban dispuestas a ofrecerle su amistad. Así,
puede decir que los demás se muestran desagradables y
antipáticos, sin reconocer que ha sido su propia actitud con
los demás la causante de esta antipatía hacia ellos.
La impotencia que sienten les puede impedir seguir luchando por alcanzar sus sueños, buscar nuevas metas, o centrarse en otras oportunidades, pues piensan que nada merece la pena, que son gafes, que todo lo que intenten les saldrá mal y que no vale la pena el esfuerzo. De este modo, la actitud cínica y pesimista les impide alcanzar una vida más satisfactoria, cayendo en un círculo vicioso.
Comunidades:
|
|