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Psicología / Artículos


El acoso escolar

 

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Características de víctimas y acosadores

 

Es importante recordar que cualquier niño podría ser una víctima o un acosador, aunque existen algunas características que se han encontrado en víctimas o acosadores.


Las víctimas tienden a ser más pequeñas y más débiles que el resto de sus compañeros, y reaccionan a menudo de un modo más pasivo y ansioso ante las situaciones amenazantes. También puede tratase de personas que son diferentes a los demás por algún motivo, como puede ser la orientación sexual, algún defecto físico, o simplemente son personas más centradas en los estudios y el aprendizaje que el resto de los compañeros.


Los acosadores tienden a ser más grandes, más fuertes y a menudo se comportan de forma ruda con sus profesores, padres y hermanos. Sus actitudes y juego revelan una aceptación de la violencia, y tienden a utilizar medios violentos de resolver conflictos. Suelen tener una autoestima baja y carencias afectivas, y tratan de destacar dominando a los demás, generalmente más débiles que ellos. Tratan de hundirlos para poder sentirse superiores y aumentar así su autoestima.

 

El papel de los estudiantes para acabar con la violencia en las aulas

 

En el 24% de los casos de acoso, son los propios compañeros de la víctima los que intervienen para cortar la violencia, siendo éste uno de los medios más eficaces para evitarla.

 

Hacer conscientes a los estudiantes del problema existente, empujarlos a implicarse para defender a sus compañeros y enseñarles la importancia de tratar a los demás con respeto, evitando recurrir a cualquier clase de burla o humillación, es fundamental para luchar contra el acoso escolar.

 

Si temes que tu hijo/a esté siendo víctima de violencia en la escuela


Lo primero que has de hace es hablar con él o ella. Ten presente que los niños que están siendo acosados pueden ser reacios a hablar de su experiencia porque están desconcertados o temen que, si hablan, el acoso será mayor. Puedes preguntar a tu hijo directamente o bien utilizar preguntas indirectas, como: ¿Qué niños de tu escuela se meten con otros niños? ¿Conoces a alguien en tu escuela que acose a otros niños? ¿Cómo es cuando vas de camino a la escuela o tomas el autobús? ¿Qué sueles hacer durante período de almuerzo o recreo; sueles jugar con otros niños?