Descripción de los estilos
7. Seguro de sí mismo.
Persona con una autoestima alta, gran amor propio, cree en sí misma y en su capacidad, sabe venderse bien, promocionar sus ideas. Sabe lo que quiere y va a por ello, le gusta competir y luchar por sus sueños, piensa que está en este mundo para algo, le gusta fantasear imaginándose haciendo grandes cosas o actos heroicos. Suelen buscar una buena posición social y poder. Conocen sus puntos fuertes y están orgullosos de ellos, aunque no suelen aceptar bien sus defectos y les suelen herir las críticas. Son personas bastante sociables.
Cuando este estilo es muy marcado son personas demasiado pagadas de sí mismas, que se alaban en exceso y egoístas. Pueden ser explotadores con los demás para lograr sus fines y consideran que el resto de las personas son inferiores a ellos. Trastorno narcisista de la personalidad.
8. Desafiante.
Estas personas tienen su propio código de valores, no se dejan influir demasiado por los demás ni por las normas de la sociedad. Les gusta el riesgo, los desafíos, los retos, les atrae la variedad sexual, los viajes, estar siempre en movimiento, probar cosas nuevas, desprendidos con el dinero, no necesitan un trabajo estable, trabajan po rsu cuenta valiéndose de su ingenio para ganar dinero. No se preocupan mucho por los demás, pues esperan que cada uno sea responsable de sí mismo. Viven el presente y piensan que la vida es para vivirla al máximo ahora, sin preocuparse por el futuro o el pasado.
Cuando estos rasgos son muy marcados pueden llegar a cometer actos delictivos debido a su despreocupación por las normas y los sentimientos de los demás. Trastorno antisocial de la personalidad.
9. Perfeccionista.
Les gusta hacer las cosas lo mejor posible, miran los detalles, trabajan incansablemente y son capaces de realizar grandes esfuerzos. Tienen profundos valores morales, les gusta hacer lo correcto y hacer las cosas bien. Les gusta el orden y la limpieza, son buenos organizadores. Les gusta planificar las cosas y sabe a qué atenerse en vez de ir a la aventura. Son prudentes, y nunca cometen excesos de ningún tipo ni se dejan llevar por los impulsos. Les gusta tenerlo todo controlado, incluso las propias emociones. Suelen guardar y acumular cosas, ya que no les gusta tirar nada, pues piensan que todo puede ser útil en el futuro.
Cuando estos rasgos son excesivos pueden ser personas demasiado perfeccionistas, que repasan sus tareas una y otra vez no pudiendo completar las tareas, tienen problemas para decidirse pues lo piensan todo demasiado, planifican y organizan en exceso, viven solo para el trabajo, tiene un amoral rígida y reprimen la expresión de sus sentimientos. Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.

