Índice
F52
Disfunciones sexuales de origen no orgánico
Página 1
F52.2 Fracaso de la respuesta
genital
En los varones, el problema
fundamental es disfunción para la erección, por ejemplo, una
dificultad en alcanzar o mantener una erección adecuada para una
penetración satisfactoria. Si la erección se presenta con normalidad
en determinadas situaciones (durante la masturbación o el sueño, o
con una pareja diferente), es probable que la causa sea psicógena.
Si no es así, el diagnóstico correcto de este trastorno puede
depender de una exploración específica (por ejemplo, medida de la
intumescencia nocturna del pene) o de la respuesta al tratamiento
psicológico.
En las mujeres, el problema
fundamental es la sequedad vaginal o fracaso en la lubricación, que
pueden ser de origen psicógeno, patológico (por ejemplo, infeccioso)
o por una deficiencia de estrógenos (por ejemplo, tras la
menopausia). Es poco frecuente que las mujeres se quejen
primariamente de sequedad vaginal, excepto como síntoma de una
deficiencia postmenopáusica de estrógenos.
Incluye:
Impotencia psicógena.
Trastornos de la erección.
Trastorno del estímulo sexual en la mujer.
F52.3 Disfunción orgásmica
Cuando se presenta este trastorno,
el orgasmo no se produce o se retrasa excesivamente. El trastorno
puede aparecer en situaciones concretas (por ejemplo, únicamente en
determinadas circunstancias, en cuyo caso la etiología es
probablemente psicógena) o permanente, en cuyo caso no se pueden
excluir con facilidad factores somáticos o constitucionales, excepto
si hay una respuesta satisfactoria a un tratamiento psicológico. La
disfunción orgásmica es más frecuente en mujeres que en varones.
Incluye:
Anorgasmia psicógena.
Inhibición orgásmica.
F52.4 Eyeculación precoz
Este trastorno consiste en la
incapacidad de controlar la aparición de la eyaculación durante el
tiempo necesario para que ambos participantes disfruten de la
relación sexual. En algunos casos graves, la eyaculación puede
presentarse antes de la penetración o en ausencia de erección. La
eyaculación precoz se debe raras veces a causas orgánicas aunque
puede presentarse como reacción psicológica a una disfunción
orgánica, por ejemplo, un fracaso de la erección o a la presencia de
dolor. La eyaculación también se considera precoz si la erección
requiere una estimulación prolongada, de tal manera que el intervalo
de tiempo desde que se alcanza la erección suficiente y la
eyaculación se acorta. En tales casos, el problema primario es un
retraso en la erección.
Página siguiente