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F94
Trastornos del comportamiento social de comienzo habitual en la
infancia y adolescencia
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F94.1 Trastorno de vinculación
de la infancia reactivo
Trastorno que se presenta en la
edad de la lactancia y en la primera infancia, que se caracteriza
por anomalías persistentes en las formas de relación social del
niño, acompañadas de alteraciones emocionales que son reactivas a
cambios en las circunstancias ambientales. Es típica la presencia de
temor y preocupación inconsolables. También lo son una relación
social con los compañeros empobrecida. Son frecuentes las auto y
heteroagresiones, la tristeza y en algunos casos un retraso del
crecimiento. El síndrome se presenta probablemente como consecuencia
directa de una carencia parental, abusos o malos tratos graves.
Pautas para el diagnóstico
Una forma anormal de relación con
las personas encargadas del cuidado del niño, que se presenta antes
de los cinco años de edad, que implica rasgos de mala adaptación de
ordinario no presentes en el niño normal, que son persistentes pero
que aún responden a cambios suficientemente marcados en la forma de
crianza.
Los niños pequeños afectados de
este síndrome presentan reacciones muy contradictorias o
ambivalentes que se manifiestan en los momentos de separación y en
los reencuentros. Así, los niños pueden reaccionar al ser cogidos en
brazos con una actitud de lejanía o con una agitación rabiosa o
pueden responder a las personas que les cuidan con una mezcla de
contacto y rechazo emocionales y resistencia a dejarse consolar.
Pueden presentarse alteraciones emocionales, tales como una aparente
tristeza, pérdida de las respuestas emocionales, retraimiento, tal y
como acurrucarse en el suelo, reacciones o respuestas agresivas al
sentir malestar o percibirlo en otros y en algunos casos un temor y
una hipervigilancia (descrito a veces como "atención congelada") que
son insensibles al consuelo. En la mayoría de los casos los niños
muestran interés en las relaciones con los compañeros, pero la
actividad lúdica está inhibida por respuestas emocionales negativas.
Los trastornos de vinculación
reactivos hacen su aparición siempre en relación con cuidados
notoriamente inadecuados para el niño. Pueden tomar la forma de un
abuso psicológico o negligencia (como se pone de manifiesto por la
presencia de castigos graves, persistente falta de adecuación de las
respuestas a las demandas del niño o una incapacidad por parte de
los padres para llevar a cabo su función), o abuso o abandono físico
(como se pone de manifiesto por un persistente descuido de las
necesidades básicas del niño, agresiones reiteradas y deliberadas, o
una nutrición insuficiente). Dado que es aún escaso el conocimiento
sobre la relación entre los cuidados inadecuados al niño y este
trastorno, la presencia de carencias y distorsiones ambientales no
son un requisito para el diagnóstico. Sin embargo se tendrá
precaución al utilizar este diagnóstico en la ausencia de abuso o
negligencia. A la inversa, el diagnóstico no deberá hacerse de un
modo automático basándose en la presencia de abuso o negligencia, ya
que no en todo niño maltratado o abandonado se presenta este
trastorno.
Excluye:
Variación normal de los modos de vinculación selectiva.
Trastorno de la vinculación de la infancia desinhibido (F94.2).
Síndrome de Asperger (F84.5).
Abuso sexual o físico en la infancia con problemas psícosociales
(Z61.4-Z61.6).
Síndrome de malos tratos en la infancia con problemas físicos (T74)
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